Qué es la epigenética y cómo se aplica a la estética

Cosméticos autodenominados como ‘epigenéticos’ que prometen cambios milagrosos en el cuerpo humano… ¿Te suena? Estamos ante el boom de la epigenética aplicada a la estética: champús que aseguran acabar con la caída del pelo, cremas rejuvenecedoras con rápidos efectos…

Antes de seguir es necesario que reforcemos la siguiente idea: los milagros, en estética, no existen. Lo que sí existe, y trabajamos desde nuestros laboratorios, es la ciencia y la biología aplicada a los tratamientos estéticos.

Y con esta base trabajamos en Intégrée la epigenética, estudiando cómo ciertos factores externos (alimentación, hábitos, entorno…) pueden modificar el correcto funcionamiento de algunos genes. Y analizando también cómo revertir esta situación.

¿Y esto quiere decir que podemos cambiar el ADN con productos cosméticos? Rotundamente, no. Nuestro ADN seguirá siendo el mismo, pero gracias al uso de determinados productos, hábitos adecuados y a la alimentación, podemos fortalecer las debilidades de nuestra morfología. De esta manera facilitamos que el ADN reciba la información correcta y consolide su memoria celular, para que vuelva a trabajar como en un origen.

¿Cuál es la formulación de la cosmética epigenética?

Los ingredientes activos con acción epigenética deben ser claramente de origen natural para mantener su bagaje de INFORMACIÓN dentro de sí mismos. La cosmética epigenética actúa directamente sobre la membrana celular, tanto por dentro como por fuera, a través de señales electromagnéticas.

En el caso de Intégrée, los Activadores Epigenéticos que hemos desarrollado a base de agua epigenética, contienen ingredientes activos de alta calidad. Gracias a la tecnología luxiamove, el agua epigenética adquiere las propiedades del agua que compone todos los sistemas biológicos, en la cual se insertan secuencias cuánticas e ingredientes activos disueltos que se convierten en ‘códigos’ de secuencias de genes.

Nuestra línea de Activadores Epigenéticos, fruto de una exhaustiva investigación científica de los laboratorios Intégrée, es de cuatro tipos, y cada uno de ellos actúa en un tipo de morfología corporal: sanguínea, linfática, biliosa y nerviosa, que son las cuatro morfologías con las que nos podemos identificar los seres humanos.

Las cuatro morfologías en las que nos dividimos los seres humanos, ¿cuál es la tuya?

Morfología sanguínea:

Predominados por el sistema circulatorio, los hombres sanguíneos tienen cuerpos robustos y las mujeres tienen formas corporales muy femeninas, con curvas bien definidas. Tanto ellos como ellas tienen tendencia a engordar. Les encanta comer y les gusta prácticamente todo. Este perfil es más propenso al aumento de peso y a la celulitis, del tipo edematoso (blanda) y por toda la pierna, incluidos los gemelos y las rodillas.

En las personas con esta morfología, el agua epigenética se reprograma con secuencia de activación para la circulación arteriosa, pulmones y páncreas-lipasos. Esto hace que haya un mayor drenaje, se eliminen toxinas y haya una activación metabólica.

Morfología linfática:

Predominados por el sistema linfático de formas corpulentas con sobrepeso y tendencia a la obesidad. Para esta morfología resulta difícil perder peso, en cambio lo gana con mucha facilidad, y también tiende a acumular líquidos. La forma de la cara suele ser redondeada y su mirada, apagada. El torso suele ser ancho y corto y los senos, relajados y orientados hacia los lados. No tiene mucha masa muscular. Amigo por excelencia y con muy buena memoria. Le encanta comer dulces.

En las personas con morfología linfática, el agua epigenética se reprograma con secuencia de activación por la circulación linfática (más drenaje) – hígado (eliminación toxinas) – riñones (eliminación líquidos y toxinas).

Morfología biliosa:

Predominados por el sistema digestivo, más en concreto el sistema hepato biliar, excluyen por naturaleza los alimentos grasos, ya que no suelen digerirlos muy bien, lo que puede producirles intoxicación. Cuerpos equilibrados y atléticos, de piel seca o untuosa. En el caso de las mujeres tienen muy poca celulitis del tipo fibrosa y abdomen un poco prominente.

En las personas con morfología biliosa, el agua epigenética se reprograma con secuencia de activación por la función hepática (eliminación toxinas) – vesícula biliar y microcirculación dérmica (drenaje toxinas).

Morfología nerviosa:

Predominados por el sistema nervioso, físicamente son delgados, con poca musculatura. Tienden a comer poco y suele sufrir de espasmos estomacales. Esta morfología es propensa a padecer alteraciones estéticas de todo tipo debido al envejecimiento precoz.

Para las morfologías nerviosas, el agua epigenética está reprogramada con secuencia de activación para la tiroides – paratiroides – glándulas suprarrenales – sistema nervioso – músculos.

Podemos decir que la epigenética está marcando el futuro del sector de la alta cosmética para modificar el comportamiento celular y, por tanto, también el aspecto físico. Teniendo en cuenta que la genética es responsable de más de la mitad del proceso de envejecimiento, actuar con información molecular resulta altamente efectivo, ya que el comportamiento de la células se puede reeducar, encaminándolo hacia la salud. Fruto de ello es el ejemplo de dos gemelos con idénticos genes que pueden evolucionar físicamente de manera distinta, si el entorno, hábitos y el estilo de vida es diferente para cada uno de ellos.

En definitiva, los componentes epigenéticos en la formulación de cosmética están en pleno auge, pero hay que tener en cuenta la investigación, el estudio y los principios activos de cada fórmula, así como su experimentación, para verificar que los resultados sean duraderos y efectivos. Si estás interesada en saber más o en trabajar en tu centro de estética con los Activadores Epigenéticos Intégrée, puedes ponerte en contacto con nosotros.